Las gracias concedidas a la Real Cofradía de Nuestra Señora, la Santísima Virgen de la Montaña, son las siguientes:
Inocencio XIII, por bula de 13 de febrero de 1723, concedió “in perpetuum” a todos los fieles de ambos sexos las siguientes indulgencias:
El Prelado don Juan José García Álvaro, con fecha 3 de julio de 1764, concedió:
El Papa Pío VI, el 3 de agosto de 1784, concede el privilegio de que se celebre misa votiva de Nuestra Señora en la Dominica in Albis, en la fiesta anual, confirmando el decreto dado por la Sagrada Congregación de Ritos del 25 de julio del mismo año, y concede autorización para que los capellanes de la Virgen absuelvan a los pecadores de las penas de excomunión y entredicho, aunque las censuras y penas fueran reservadas a otras jerarquías eclesiásticas.
Don Manuel Nafría, Obispo de Coria, por decreto dado en Cáceres el 8 de agosto de 1849, concedió: